Si, ese es el nombre original de la película. Esta peli nominada a varios premios de la academia se basa en la historia de un chico, al que llamaremos Marvin, (no el marciano de los Loney Tunes, sino otro) que era recontra ecológico y le gustaban las avecillas. Tenia dos canaritos que le había regalado su tía hace un par de años, o mas. El que se los vendió a ella, le aseguro que estaban cien por ciento operativos, en lo que a procreación se refiere, el machito no tenia vasectomía ni la hembrita tomaba la pildoralpiste. Le juro y perjuro que otras parejitas ya habían tenido sus crías y que estos no serian la excepción. O sea, que estaba todo ok. (claro que se le olvido mencionar que esas pequeñas crías no tenían ni una pluma de bonitas o graciosas, es mas no tenían plumas, eran peladas, calvas, sin plumas, eran unos espantajos que solo tenían los palitos que debían sostener unas plumas que nunca nacieron. Caso extraño, miedo, hasta ahora sueño con eso. Calvicie congénita? Un veterinario que responda esa duda por favor!
En fin, Marvin vio pasar los años y los periquitos no se reproducían. No estarán preparados aun, ya les llegara el tiempo. De vez en cuando se daban piquitos. Ummm ya se están animando, si, si!. De vez en cuando se encerraban en la casita de madera que Marvin afanosa y amablemente les había colocado en la jaulita, una jaula con la puerta abierta por si alguno quería la separación de cuerpos y era libre de alejarse. De vez en cuando la casita hasta se zamaqueaba con los periquitos ahí metidos. Y Marvin esperaba y esperaba que el nido, que la hembrichi pusiera huevitos, que nacieran los retoños. Pero nada! Pinches pericos estériles estafadores.
(Y las ardillas? Espérate, mas abajo, sigue leyendo)
En tanto, se tejían hipótesis acerca del suceso. Hechas las murmuraciones Corrían las apuestas. Falta de nutrientes? “Ay mi perica dame la pata, -No te la doy porque esta flaca!” Pues Marvin compro alpiste enriquecido con calcio y vitaminas, como decía en su cajita. Falta de privacidad? Pues Marvin aparte de la casita, su bungalow privado, les tapaba la jaula por las noches con una sabanita, y los puso en un rincón. Falta de libido? Pues que vean el discovery chanel y aprendan! Incompatibilidad de caracteres? Marvin como buen abogado ya pretendía asesorar el caso. No hizo falta.
(Ya ahora si? Ya? las ardillas?. -No todavía no, mas abajo)
Un día, llego del cielo (literalmente) un nuevo periquito o periquita (quien sabe, como se distinguen?) Se había perdido al parecer y al ver una jaula recordó la suya propia y se metió sin mas ni mas. Y Marvin antes de denunciarla por allanamiento de propiedad privada, pensó, quizás este(a) venga a levantar la moral y a hacer cría. Digamos que era machito, entonces era conchudo, pero no tanto porque no se acercaba mas que tímidamente a la casita. Luego ambos periquitos le brindaron amistad, cariño, calor periquín, y se oyeron trinares, y picoteos y aletazos. Amaneció muerto. Plumas regadas, y tieso. Nunca se supo la verdadera historia. Detectives veterinarios”
Tal vez y solo tal vez, extrañaban las alturas (quienes las ardillas? Noo!, los periquitos) aunque preferían la comodidad del abrigo, el agüita hervida y el alpiste de marca que Marvin les ofrecía a sus plumíferos huéspedes puntualmente, aun a expensas de su fiesta de año nuevo en la playa de la que huyo porque no le había dejado mucha comida a los dichosos perikitos. Pues si necesitaban la atmósfera liviana a la que sus ancestros estaban acostumbrados, entonces Marvin tan considerado se cambio de casa a un ultimo piso, donde el aire soplaba con mas fuerzita y el cielo estaba mas cerca. Le dio una ciática maldita de tanto subir las escaleras, y tuvieron que ponerle un yeso a la columna, pero por los pericos hacia el sacrificio.
Un día cualquiera los pericos alzaron vuelo. Dejaron la jaula. Se esfumaron. No dejaron rastro ni una nota al señor juez. Ni una pluma. Quizás se fueron de mochileros, a la ruta Quetzal, de pericos mensajeros, quien sabe. Quizás se fueron a vivir su libertad sin ser observados por la impotencia de el ni la frigidez de la otra. Volaron!
Marvin quedo triste.
Desde entonces se cambio el nombre, y prefirió las ardillas. Y se puso eso de nick. Hasta se cambio de nombre y se puso Alvin, y tambien hizo una película ! Vayan a verla porque les he metido cuento.
Fin del cuento.
En fin, yo no soy veterinaria y no se bien que son, pero son avecillas de distintos colores que cantan y revolotean, misma película de disney, pero , enjaulados, presos, ahí, tras las rejas, como si fueran el mismo Vladimiro o abimael. Pero con la diferencia que ellos no cometieron delito alguno contra el pueblo peruano. Sin embargo están ahí para que su falta de libertad adorne el pasillo de la base. Que lindo! Ay! Se me rebienta la aorta del coraje y de la pena! 






